Sabe que todo es una unidad, yy que cada acción individual afecta a todos los hombres del planeta. Por eso, cuando presencia el sufrimiento ajeno, usa su espada para poner las cosas en orden.

No obstante, aun cuando luche contra la opresión, en ningun momento procura juzgar al opresor. Cada uno responderá de sus actos ante Dios y , una vez cumplida su tarea, el guerrero no emite ningún comentario.

Un guerrero de la luz está en el mundo para ayudar a sus hermanos y no para condenar a su prójimo.

Paulo Coelho