un hombre que creció enfadado con la vida, con Dios, con los hombres, un hombre que envidiaba al vecino, al bien de los demás, un hombre que los celos cegaban su mirada, un hombre que quería ser competitivo, la avaricia y el poder le atraparón entre sus dedos, un hombre que se olvido de vivir, creyó que no necesitaba la naturaleza, que él estaba por encima de todas las cosas.

un hombre asesino cuya mentira era alabada por hombres del mal, su corazón fué tierno algún día, fresco e inocente como el de los niños, pero el desprecio de sus seres queridos, le hizo enfurecerse con el mundo y despreciar él también a aquellos que quisieron amarle, no les dejó convirtiendose en despreciable.

el hombre mentía diciendo que era un dios , el dios del progreso y de una vida segura, creyó en tener el dominio del poder en la tierra, destruyendo todo a su paso, rompiendo el hilo que une al hombre con la naturaleza para que muriesen todos en su ambición por querer ser como él, todopoderoso.